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Desde la ficción y a veces desde comentarios de actualidad, en ustedes esta destinguir cual es cual.

lunes, 27 de febrero de 2012

LA NUEVA VIDA DE CLARA- FINAL

Entonces, la detective volvió al consultorio y le preguntó al médico si se podía saber con más exactitud el tipo de veneno para ratas, o una marca en especial. El médico dijo que sí, porque algunos usan cebos conocidos como plaguicidas o pesticidas que están compuestos por bromethalim, neurotoxina o colecalciferol o una combinación de estos tres y cada marca tiene su propia combinación.
Más aliviada Camila se fue a almorzar, cuando estaba tomando el café, vio entrar apurado al médico, buenas noticias pensó la detective, pero no, el médico le informó que ninguno de esos compuestos se halló en la autopsia del señor Alberto y concluyó, no lo mataron con veneno de ratas. Camila con cara de disgusto, ya le habían arruinado la ceremonia del café, preguntó que otro veneno puede ser. El médico dijo que el más común es el cianuro, pero no es fácil de conseguir y el no detectó ese característico olor a almendras en el cuerpo ni en el contenido estomacal, así que lo descartaba, entonces quedaban el plomo y el arsénico, ya había mandado a analizar las muestras y tendrías los resultados mañana temprano.
Camila decidió volver a la tienda a conversar con Clara y mirar en los estantes algún objeto que contenga plomo o arsénico, la charla se hizo amena, hablo de su infancia de su primer matrimonio de lo lindo que fue conocer a una persona como Don Alberto, cuando ya no creía en el amor ni en la caballerosidad de los hombres, Camila la interrumpió de golpe preguntándole ¿entonces por qué lo mató?, la pregunta la tomó por sorpresa, pero tomo aire y dijo yo no lo maté y si cree eso tendrá que probarlo. Era una pulseada entre estas dos mujeres que se definiría al otro día o no.
Camila no pudo dormir, el silencio pueblerino y la ansiedad por los resultados la tuvieron en vela toda la noche, recordaba cada detalle de la conversación con Clara y analizaba sus gestos, notó el cambio en los rasgos cuando le hizo la pregunta, había interrogado a varios sospechosos para saber que era culpable, pero estaba tan tranquila con su crimen que eso ponía nerviosa a la detective, y si no podía probar su culpabilidad, se saldría con la suya Clara.
Desayuno temprano y estaba fumando en la puerta del consultorio cuando llegó el medico, hoy decidió venir temprano dijo este sonriendo. Cuando abrió la puerta un sobre asomaba en el palier, lo tomó y se dirigió al escritorio, abrió lentamente el mismo y leyó en silencio su contenido, ansiosa la detective interrumpió sus pensamientos ¿y que veneno lo mató? Eso es lo difícil de determinar se hallaron varios componentes pero no se que producto combina a todos ellos. Camila tomó el sobre y leyó elementos tóxicos encontrados: naftilamina, arsénico, bismuto, alcohol desnaturalizado, plomo, mercurio, pirogalol, plata. No conocía a la mitad de los componentes pero si sabía que el plomo, el mercurio y el arsénico eran venenosos. Pero para detener a Clara debía encontrar el producto utilizado y compararlo con la muestra. ¿Cómo podemos averiguar donde se hallan combinados? preguntó Camila.
El único lugar que se me ocurre es por Internet, bueno búsquelo mientras consigo una orden de allanamiento. El doctor o hizo más que introducir los elementos tóxicos para que la respuesta se presentara frente a sus ojos. No podía creer todo lo que se encuentra en Internet, como utilizarlo, que síntomas produce y lo que más le asombraba es que algo tan sencillo y alcance de todos pudiera provocar la muerte de alguien. Cuando llegó la detective con la orden el ya tenía la respuesta, tinte para el cabello, todos esos elementos solo se encuentran combinados en tintura temporal para el cabello. Camila lo miró atónita, no puede ser, espero que esta información no sea difundida porque sino las mujeres tendrán al alcance de su mano un arma mortal y poco detectable.
Llegó a la casa de Clara con la orden de allanamiento, acompañada por el comisario y su ayudante, reviso toda la casa, la desconcertó encontrar en el botiquín la tintura, solo rogaba que coincida con la descubierta en el cuerpo de la víctima. Se llevó los elementos necesarios y se retiró de la casa, al salir dio un vistazo a la cara de la joven, ya no sonreía, había ganado la pulseada.
Luego de la detención Camila se retiró del pueblo contenta de dejar atrás a aquel lugar perdido del mundo donde hasta la intimidad es tema de chismes y opiniones.

miércoles, 15 de febrero de 2012

LA NUEVA VIDA DE CLARA- CUARTA PARTE-

Clara recordaba el día en que convenció al anciano para casarse en secreto, diciéndole que de esta manera el pueblo no comentaría nada. Ahora al tener las escrituras en sus manos sonría satisfecha, por fin tendría la vida que siempre deseó.
El año transcurrió sin problemas, al principio los clientes eran reacios a la presencia de ella en el negocio, pero pronto comenzaron a seguir con sus rutinas de compras.
Sus hijos estaban bien, ella feliz caminaba por la casa y sus ojos no alcanzaban para ver cada objeto que le pertenecía. Su felicidad solo se veía empañada en los sueños donde las pesadillas, abrumaban su descanso, a veces era él que le hablaba diciéndole como pudo hacerle eso, a veces soñaba que la policía venía a arrestarla y la encerraban por muchos años.
Pero las vecinas del pueblo seguían sospechando de Clara, sin saber bien como lo había hecho, tanto era el comentario general que llegó a oídos del hermano de Don Alberto que vivía en otro pueblo y había visto a clara pocas veces sin agradarle mucho esa joven.
Un día, el hermano fue a hablar con el médico, para preguntarle la causa específica de la muerte, este detalló los síntomas y dijo que no pudo determinar con exactitud la causa de la muerte. Entonces, el hermano fue a la policía a plantear sus sospechas, era tan extraño el caso que el comisario del pueblo pidió colaboración de un detective investigador de La Capital.
Así fue como después de manejar durante varias horas, Camila llegó al pueblo, agobiada por el calor y el polvo, su mal humor empeoró al ver que debía buscar un lugar donde quedarse en ese pueblucho. El comisario la acompañó a la casa de una anciana que hacía las veces de posadas con los pocos visitantes que llegaban al pueblo, luego de bañarse y relajarse un poco, fue a interiorizarse del caso. El comisario le explicó que Don Alberto había muerto hace más de un año, que la causa de la muerte no estaba determinada y que el hermano había pedido una investigación, por los comentarios que corrían en el pueblo. Al no entender de que hablaba, le pidió que se explayara con los detalles.
-         Bueno señorita- dijo el comisario- Don Alberto era el dueño de una de las tiendas más grandes del pueblo, era viudo hace más de diez años, hasta que se junto con Clara. Clara era una joven que vivía en las afueras del pueblo con su marido y dos hijos, él la golpeaba, lo sé porque varias veces tuvimos que ir a calmarlo un poco, un día se fue a buscar trabajo y no volvió, entonces la joven empezó a trabajar limpiando casas para mantener a sus hijos, una de las casas que limpiaba era la de Don Alberto, al poco tiempo renuncio a sus otros trabajos y se quedó solo con la casa de Don Alberto, al mes ya estaban saliendo y a los tres meses ella y sus hijos se mudaron con él. Antes del año el anciano estaba muerto. Tenía problemas del corazón y era bastante anciano, pero eso no frenó los chismes y las comidillas del pueblo, encima cuando se quedó con todo, nos enteramos que se habían casado en secreto, eso aumento las sospechas, pero no podíamos hacer nada hasta que el hermano pidió una investigación ya que el médico no pudo determinar la causa de la muerte.
-         ¿ El cuerpo fue cremado? – preguntó Camila.
-         No, esta en el cementerio. Contestó en comisario intrigado.
-         Bueno quiero la exhumación del cadáver y un análisis forense del cuerpo- ordenó Camila. Al ver la cara del comisario se dio cuenta que esos procedimientos no eran comunes para él. Así que aclaró- Primero debe buscar un orden firmada por un juez que autorice la exhumación basado en las sospechas de homicidio, luego buscar al médico forense más cercano y pedir una autopsia del cuerpo, para determinar la causa de la muerte.
-         Ah, dijo el comisario, juez tenemos uno solo, no va a ver problema, pero el médico forense más cercano esta a doscientos kilómetros.
-         Bueno, averigüe si algún medico del pueblo tiene experiencias en autopsias y                    pídale que la realice.- termino de organizar Camila.
Al salir de la comisaría la detective caminó por el pueblo observando a los vecinos realizar sus tareas, las mujeres la miraban intrigadas, seguramente tratando de adivinar quien era o ya sabían y solo trataban de escudriñar si esa mujer podía investigar el caso. Fue al negocio a hablar con Clara. Se presentó y le dijo que estaba investigando la muerte de su esposo, ella le dijo que había muerto de forma natural, pero si esa investigación servía para parar los chismes del pueblo, mejor. Hablaba con la seguridad del que ha realizado el crimen perfecto. La detective la preguntó los últimos momentos de su marido y ella detalló todos los síntomas sin darle importancia. Luego le pregunto porque se había casado en secreto y Clara explicó que en los pueblos estaba mal visto que un viudo se vuelva a casar, así también como el divorcio, por eso nadie sabía que ella se había divorciado meses antes de vivir con don Alberto.
Camila se fue a descansar del viaje agotador, no entendía porque cada vez que había un caso así la mandaban a ella, no había gente más joven para resolverlos. Cuando se levantó su humor había cambiado, mientras desayunaba, llegó el comisario a informarle que la exhumación ya esta hecha y que el médico del pueblo se ofreció para hacer la autopsia.
Entonces llegó al consultorio con su libreta de anotaciones y leyó al médico los síntomas, su cara de asombró la intrigó, él había sido el doctor de Don Alberto y lo atendió hasta el final, pero la mitad de esos síntomas no lo había mencionado la viuda sino hubiese sabido como salvarlo. Camila le pidió que le informe sus sospechas, el médico dijo que todos esos síntomas son de envenenamiento, le hubiese podido hacer un lavado de estomago y salvarlo si lo hubiese sabido en ese momento, su cara reflejaba angustia e impotencia. A lo mejor, le dijo Camila, oculto los síntomas para que no supiera la causa de su enfermedad y no pudiera salvarlo.
Ya sabían la causa de la muerte, por envenenamiento una de las formas más usadas por las mujeres, ahora había que determinar que tipo de veneno, pregunto al doctor si podía determinar por los síntomas el veneno y dijo que los más seguro era veneno para ratas.
Entonces, Camila pidió al comisario que la acompañara a la tienda a buscar eses veneno, cuando llegó y miró las estanterías llenas de frascos quedó frustrada, en la cara de Clara asomo una sonrisa, ya empezaba a desagradarle esa mujer, pero pronto las piezas se armarían y podría actuar la justicia.

viernes, 3 de febrero de 2012

LA NUEVA VIDA DE CLARA- TERCERA PARTE-


Clara salió a hacer las compras y el anciano se quedo trabajando en el negocio, pero su mente recorría momentos específicos de su vida, se caso joven con una hermosa rubia dulce y tranquila, su matrimonio fue un manto de amor y calma que los cubrió durante treinta años, su compañera, con la paz que la caracterizaba, se movía por la casa, limpiando, cocinando sonriendo y lo espera con un abrazo y aromas a puchero y salsas, su soledad duró diez años, ella se fue de un ataque cardiaco y sus ultimas palabras fueron siempre te amé, como olvidar a esa dulce mujer. No tuvieron hijos y eso le causaba tristeza a su esposa, pero para él no importaba se conformaba con los abrazos y el amor de su esposa.
Hoy recordaba esos momentos, mientras miraba corretear los hijos de clara y comparaba a ella con su esposa, porqué había decidido cambiar su vida por esa mujer, no lo entendía, pero el silencio de la casa le pesaba mucho y las risas volvieron con las charlas y el olor a comida casera, debe haber sido por eso que se daba otra oportunidad con el amor.
Mientras tanto, Clara compraba los alimentos ignorando los murmullos y las miradas insidiosas de las vecinas, su mente estaba en otro lado, la reacción de don Alberto había despertado en ella temores pasados, la violencia que la marcó desde niña, volvía transformada en terror, su seguridad con este hombre se deshacía en pedazos en su mente. Su vida era buena y sus hijos estaban felices, no les faltaba nada, pero no iba a soportar otra vez golpes por su felicidad, entonces, una idea surgió de la nada, su vida sería igual de buena sin Don Alberto, sin amor el anciano ya no le servía , otro hombre golpeador no iba a soportar esta vez ella golpearía primero.
Ya estaba  decidido iba a matarlo, el problema era cómo, para quedarse con todo debía ser algo disimulado.
Comenzó cambiando sus pastillas del corazón por otras, pero no pasaba nada, entonces decidió cambiar de plan. Cada vez que estaba trabajando en el negocio Clara le cebaba mate y comenzó a ponerle tintura para el cabello diluida en el agua , cuando el anciano se quejaba por el sabor , ella le decía que estaba perdiendo el sentido del gusto.
Como la dosis era pequeña, le llevó un mes ver los efectos, comenzó con descomposturas estomacales, vómitos, mareos, piel sudorosa y fría, sed, sueño, ante la pregunta de los clientes, ella decía que Don Alberto no se sentía bien del estómago, llamó al médico cuando ya el anciano tenía perdida de conocimiento y convulsiones, los primeros síntomas no los describió solo dijo que se sentía agitado y con sueño, que ella pensó que se debía al corazón. El médico no pudo determinar la enfermedad y tras recetarle un antiepiléptico para las convulsiones y aumentar la dosis del medicamento del corazón se retiró, prometiendo venir temprano al otro día. Esa noche Don Alberto murió, sin recuperar el conocimiento, Clara llamó enseguida al médico al no sentir el pulso, que lo declaró muerto a las tres y cuarenta de la mañana.
Lloraba desconsolada abrazada a sus hijos que no tenían consuelo porque adoraban al anciano, el velorio fue en el club del pueblo y concurrió mucha gente que miraba a Clara de lejos sin acercarse a darle el pésame. Lo enterraron ese día, sin sospechas salvo los comentarios de las vecinas que hacían todo tipo de elucubraciones.

Los días pasaron y una tarde el abogado de Don Alberto vino a hacerle entrega de las escrituras de la casa y el negocio, terminando el trámite sucesorio en poco tiempo porque salvo un hermano y tres sobrinos el anciano no tenía herederos.  


CONTINUARÁ......


sábado, 28 de enero de 2012

LA NUEVA VIDA DE CLARA- SEGUNDA PARTE-

Una de las opciones fue robarle cosas de valor sin que se diera cuenta, pero descartó esa idea porque perdería su trabajo y sería rápidamente descubierta, ya que el anciano llevaba un inventario en su mente de los objetos del negocio y de la casa. Otra de sus opciones fue buscar un amigo de los barrios bajos y realizar un robo, donde ella le diría donde buscar los objetos de valor y plata que escondía Don Alberto, pero no le gustó el plan porque el joven siendo uno de los pocos ladrones del pueblo sería descubierto y la delataría, debiendo pasar su vida en prisión, perdería sus hijos.
Por ultimo, se le ocurrió otra cosa que enseguida puso en marcha, enamorar al anciano y mudarse con sus hijos a esa enorme casa, sin tener que pasar más necesidades.
Comenzó arreglándose antes de ir a trabajar, luego buscaba excusas para charlar con el anciano, pronto él se sintió cómodo con su compañía, tantos años de soledad le habían hecho olvidar como cotejar a una mujer así que le regaló flores, luego un electrodoméstico que sabía que necesitaba y un día mientras charlaban la invitó a cenar.
El  plan funcionaba a la perfección aunque más rápido de lo que esperaba, apenas había pasado un mes y ya tenía una cita, sus encantos; que ella desconocía, por su baja autoestima, consecuencia de años de malos tratos verbales haciéndola sentir una basura;
le habían facilitado el camino junto con su juventud.
En la cena él se comportó como todo un caballero, corriéndole la silla, sirviéndole el vino, regalándole una rosa al llegar, todos halagos a los que ella no estaba acostumbrada, se sintió la princesa del cuento de hadas y pensó que la vida con él sería estupenda, al finalizar la noche ella pensó que dormirían juntos, pero el la acompañó a su casa y la despidió con un beso en la mejilla.
A la tercera cita ella le insinuó que quería que pasaran la noche juntos y el asombrado accedió, su experiencia en el sexo era escasa, siempre tomo el papel de sumisa por sus primeros pasos siendo niña, pero el fue tan dulce que la hizo sentir plenamente amada y mujer.
Pasaron los meses, Clara se mudó con sus hijos a la casa de Don Alberto, los niños estaban felices tenían una habitación para ellos solos y un patio grande donde podían llevar a la realidad  todas esas aventuras que antes quedaban en la imaginación.
Ella tomo el papel de dueña del hogar y esposa, limpiaba y ordenaba pero con una felicidad, porque ahora cada objeto que tomaba era suyo, la cama que tendía era suya, la comida la compartía con él y sus hijos.
Pero cuando hacía las compras, las miradas de las vecinas y del verdulero la juzgaban sin piedad, en un pueblo chico, ella era el tema del momento, acusada de interesada y mujerzuela que había enredado en su telaraña con sabe Dios que embrujo al bueno de  don Alberto. En el fondo, ella sabía que tenían razón ese había sido su plan, pero él con su dulzura y atenciones había logrado entrar a su corazón, no lo amaba pero sentía un gran cariño y por primera vez se sentía segura en los brazos de un hombre.
Una noche de jueves, como acostumbraba Don Alberto fue al boliche a jugar a las cartas y llegó borracho, comenzó a gritarle mujerzuela y un montón de insultos, los chismes del pueblo habían llegado a sus oídos y se los tiraba en la cara como queriendo exorcizar los males de la pareja, Clara se asustó y se encerró con sus hijos. Al otro día, en el desayuno el anciano andaba con la cara baja y triste, ella lo miró con despreció y le dijo, si pensás eso de mí, me marcho y no me vez más en tu vida. El ultimátum surgió efecto y él la abrazó con amor pidiéndole que se quedara.

CONTINUARÁ.....

jueves, 26 de enero de 2012

LA NUEVA VIDA DE CLARA

Clara miraba el mate recién cebado, perdida en sus pensamientos, tenía treinta años, pero una vida llena de hechos dramáticos que la marcaron desde niña dejando huellas de dolor en su corazón.
Siendo niña fue abandonada por su madre, que cansada de los golpes dejó la casa familiar, sin pensar en los hijos que quedaban atrás, con ese demonio como padre. Clara era la mayor de siete hermanos, tres mujeres y cuatro varones, pronto supo que a sus ocho años debía transformarse en la mujer de la casa, limpiando, cocinando, cuidando a sus hermanos y para sorpresa de ella debía ser también la amante de su padre.
Una madrugada, cuando su padre abandonó su cama, sus ojos se volvieron duros y negros como el pozo más profundo, que habitaba con una roca en su corazón.
Cuando cumplió dieciséis años, se escapó de la casa con el primer joven que le demostró amor, los primeros años fueron buenos, pero luego del segundo hijo, el dinero escaseaba y Horacio comenzó a beber y a golpearla, sin saber a donde ir, soportó los golpes, protegiendo a sus hijos. Hasta que buscando un mejor trabajo su marido se fue a la ciudad.
Sin dinero y sola, Clara busco trabajo limpiando casas, así conoció a Don Alberto, un viudo solitario que tenía un negocio de venta de productos agrícolas, muy necesario en un pueblo rodeado de campos de sembradíos.
El viudo era el que mejor pagaba los servicios de la joven, a tal punto que ella terminó renunciando a sus otros trabajos y se quedó solo con la casa del anciano.
Esa era su vida aquel día que miraba el mate y pensaba posibles acciones para cambiar su futuro.

jueves, 19 de enero de 2012

ASESINATO EN BARRIO GORRITI - FINAL.

Camila regresó a su escritorio, pidió informes de entradas y salidas de la señora del país, también llamó a las cafeterías de la zona para saber cual era la concurría diariamente al domicilio de la anciana, cuando supo que era la cadetería “Rápido y a tiempo” citó al empleado a la comisaría para el día siguiente con la hoja de ruta de las entregas. Con las líneas de investigación en marcha se retiró a su domicilio, a sufrir otra noche de temperaturas altas, pensó.
Al otro día, cuando llegó a la oficina, el muchacho la esperaba en la sala de interrogatorios, aparentemente muy asustado, estaba en conocimiento del asesinato de Carmelinda y temía ser involucrado en el hecho.
Le extendió a la detective la hoja de ruta, esta miró detenidamente las fechas y entregas. Aparentemente cada vez que salía un paquete a una zona del norte de la ciudad, el muchacho recibía un paquete que debía entregar a la señora.
Los domicilios de entrega variaban todos los días, salvo el modo de la operación.
Preguntó al muchacho si conocía a los habitantes de las viviendas, el respondió que no,¿podía describirlos?¿eran siempre los mismos los que recibían la entrega?, el cadete dijo que sí, eran siempre los mismos, a algunos podía describirlos, otros no porque lo recibían de noche y no veía sus cara, la detective pidió una descripción de los rostros que recordaba, llamó a un dibujante y se retiro un momento de la sala.
Cuando llegó a su escritorio vio el informe de las salidas del país de Carmelinda, normalmente eran cada tres meses, algunas a España y otras a México, en ambos lugares se queda solo tres días. Según la hoja de ruta del cadete, las entregas comenzaban al otro día de llegar del viaje.
Camila puso los brazos alrededor de su cuello y analizó el caso, los datos daban vuelta en su cabeza y trataba de unir los puntos cuando llegó la dibujante con tres identikits, enseguida reconoció dos de los rostros eran el negro Ramirez y el porteño tito Zarsa, dos conocidos traficantes del norte y oeste de la ciudad. Al tercero no lo conocía, miró con detenimiento la cara y el pelo. Luego entró a la sala donde aún se encontraba el muchacho, le mostró el dibujo y le pidió que describiera la vestimenta del sujeto, el joven dijo que siempre vestía camisas de colores fuertes y pantalones de  telas frescas, la detective le pidió que recordara si tenía alguna tonada que llamará su atención, después de pensar un momento dijo que si que hablaba como las novelas de la tele, con elle y palabras como pastel, emparedado y eso.
Camila llamó a su ayudante y escribió algo en  un papel y se lo entregó, se quedó en la sala, estuvo en silencio varios minutos mirando al muchacho que cada vez parecía más asustado. Después de un rato preguntó,  usted sabía lo que había en los paquetes, no contestó el muchacho, nunca en estos tres años revisó la mercancía, el joven volvió a negarlo. ¿Qué pasó con la última entrega? El cadete, se miró la palma de las manos transpiradas y contestó, me la robaron en el camino, porqué no lo informó a su jefe, por temor a que me despidan contestó llorando. La detective se paró para abandonar la sala y antes de salir dijo, en este momento esta allanando su casa y el domicilio del mexicano. El joven dejó de llorar, su cara demostró terror y arrepentimiento, la mataron por mi culpa, preguntó. Dilapidariamente Camila contesto sí.
A la media hora su ayudantes llegaron con dos detenidos, el arma homicida y la droga incautada en los domicilios del mexicano y del cadete, junto con un fajo de billetes.
No fue necesario interrogar a los sospechosos, declararon todo, narrando los hechos con lujo de detalles, al terminar la declaración Camila le dijo al mexicano, que el cadete había robado la mercancía, su cara mostró signos de arrepentimiento, tarde para una condena de treinta años.
El caso estaba cerrado, la prensa esperaba ansiosa una declaración de la detective, se habían enterado de los arrestos, Camila pensó si debía contar los detalles del tráfico que realizaba la víctima y manchar su honor o contar los detalles a medias.
Enfrentó los micrófonos y dijo que en un terrible error se había torturado y matado a la señora Carmelinda Saenz, porque un narcotraficante la había señalado como la cabeza de la operación para evitar la muerte.
Hecha la declaración se dirigió a su auto, pensando la falta que le hacían unas vacaciones, porque se estaba volviendo menos ruda y directa, en otro momento no le había temblado la voz para decir la verdad, por más que esto significara manchar la imagen de una señora de sociedad.

sábado, 14 de enero de 2012

ASESINATO EN BARRIO GORRITI - SEGUNDA PARTE.

Al dejar la escena del crimen, se dirigió a su oficina, debía esperar la autopsia, entonces se puso a analizar las finanzas de la víctima, para ver si había cobrado una herencia o algún dinero que atrajera a sus atacantes. La señora Carmelinda Saenz aparentemente no había recibido mucho dinero de sus padres, pese a ser hija única, nunca se casó por lo que no tenía seguro de vida del marido, ni tenía hijos, su ingreso mensual provenía de una propiedad que alquilaba en el centro. Pero, ¿cómo podía mantener esa mansión  y estilo de vida?, este interrogante daba vueltas en la cabeza de Camila cuando llegó el informe forense. Los golpes que recibió la víctima no coincidían en nada con los casos de robos anteriores, en ella los asesinos se tomaron su tiempo, fueron golpes en zonas específicas para mantener con vida a la víctima y causarle extremo dolor, se habían utilizado en la tortura, cigarrillos en brazos y piernas, por las quemaduras, golpes con cadenas en muñeca y golpe con palo en la planta de los pies, también había rastros que demostraban golpes de puños en la cara. No se pudo extraer ninguna fibra o huellas, los delincuentes usaban guantes, solo había fotos de los golpes de cadenas y palos, para poder identificar el arma utilizada. La causa de la muerte fue un golpe en la cien con un palo de aproximadamente diez centímetros de diámetro, el mismo que se utilizó en las plantas de los pies. La hora de la muerte era  las doce y treinta.
Con en el informe en la mano, la detective llegó a la conclusión de que este era un caso aislado de homicidio con ensañamiento y debía olvidarse de relacionarlo con los anteriores robos en el barrio, cosa que la tranquilizaba por un lado porque la prensa y sus jefes sino hubieran hecho un escandalo con los casos no resueltos, pero por otro lado, la forma de la muerte, la hora y el hecho de la tortura eran algo inexplicables para una anciana de ese barrio, parecía más un ajuste de cuentas.
¿Qué información tenía la anciana que debieron torturarla para hacerla hablar? ¿ habían logrado que hable o murió de casualidad en uno de los golpes sin pronunciar palabra? La tortura por la hora de la salida de la mucama y la hora de la muerte debió durar aproximadamente dos horas. Los asesinos conocían los movimientos de la casa,  sus horarios y  a la víctima, otra incógnita.
Era casi de noche, cuando la detective cansada de pensar respuestas en su escritorio decidió ir al barrio y entrevistar a los vecinos. Se paró en el frente de la casa y miró a su alrededor cuál de los vecinos tendría mejor visión de quien entraba y salía de la mansión, divisó una casa antigua de una planta con los árboles recortados y una ventana con la luz encendida, desde esa ventana se veía con claridad la casona. Golpeó la puerta y una anciana la atendió temerosa, soy de la policía, aclaro Camila, quería hacerle unas preguntas , puede ser. La anciana la hizo pasar a la sala, desde ahí vio un sillón que daba justo a la ventana, allí se sentó la dueña de casa. Comentó el homicidio de su vecina, la detective analizaba detenidamente la cara de la anciana mientras hablaba, pudo notar gestos despectivos y de envidia asia la víctima, era la testigo perfecta, contaría todo lo que sabía porque la odiaba.
- ¿Cuándo fue la última vez que vio a su vecina?- pregunto la detective.
- A Carmelinda se la veía muy poco, no barría la vereda, ni hacía las compras, de eso se encargaba la muchacha, tampoco se sentaba en el patio del frente y miré que es muy bonito y con mucha sombra, según la muchacha, la señora dormía todo el día, pero tampoco la he visto de noche en los comedores del barrio, como hacemos con mis amigas- relató la vecina.
- ¿Notó algo extraño en último tiempo?- interrogó la detective.
- No, pero ahora que pienso Carmelinda recibía mucho correo, siempre había un cadete que venía a la mañana y a la tarde a entregar y retirar encomiendas- expresó la vecina.
- ¿Sabe de que vivía su vecina, cuál era su ingreso?- preguntó intrigada Camila.
- No, siempre se dijo que tenía gran fortuna heredada de sus padres que incluían campos, debe ser así por los lujos que se daba, viajes al extranjero tres veces al año,  compras en Europa y Centroámerica, la verdad nunca le pregunté.
- Por último señora, para no abusar de su amabilidad, vio alguna persona extraña los días anteriores al homicidio.
- Ahora que lo menciona, si me acuerdo, un señor que no era del barrio, por como vestía se paró frente a mi ventana y miraba la mansión, estuvo ahí como media hora.
- ¿Podría describirlo? entusiasmada ante la pista preguntó la detective.
- Si, era bajito, morocho, de piel oscura, con rasgos parecidos a los de la propaganda de turismo de México, siempre quise ir ahí, fumaba mucho y vestía extraño, pantalones fuera de moda y camisas de colores fuertes.
- Gracias por su colaboración señora- dijo Camila mientras se levantaba.
- Espero que encuentren al asesino, Carmelinda no era muy amable como vecina pero no merecía morir así.
Salió de la casa más confundida que antes, pero ahora tenía muchas pistas para seguir.


CONTINUARA....